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martes, 2 de febrero de 2010

Las últimas facturas y la nueva empresa heredera de la de Grosso

En los años siguientes, última década del siglo XIX y los primeros años del XX, se utiliza con exclusividad el modelo de la factura de 1876, y se olvidan de la de 1886. Se ha encargado a la empresa M. Brunschwig & C. de París, como se puede leer en este ejemplo del año 1896.



Igual sucede al comenzar el siglo XX. Ya no hay más variaciones porque debe ser casi una factura emblemática para la empresa. Este nuevo ejemplo es de 1902 y en él ya no figura la imprenta que lo realiza.

Y la palabra cerrajería sigue escrita con "g".



Pero en la fecha de 1910 la empresa ha pasado ya a otras manos, aunque ignoro en qué momento exacto. Los nuevos propietarios son Chico, Fuentecilla y Cª, nombre de esta razón social que se presenta como "Sucesores de M. Grosso - Fundición", demostrativo, aunque no hace falta indicarlo, del prestigio e importancia adquirido por aquel "Taller de Cerrajería" de D. Manuel Groso, padre, continuado por su hijo, Manuel Grosso. Son, por tanto sus herederos, pero de ellos no conservamos en el Archivo más rastros y nada puedo añadir.



De todas formas si quiero manifestar el valor simbólico para este blog de mostrar la primera factura escrita a máquina, símbolo propio de los nuevos tiempos del siglo XX. Así, en esta serie, hemos podido ver las primeras facturas escritas totalmente a mano, luego realizadas con labores muy sencillas de imprenta primero, y más tarde con procedimientos litográficos más complejos. Y ya, en el pasado siglo, con color y mecanografiada.

Y la palabra cerrajería está escrita correctamente.

jueves, 7 de enero de 2010

Los sellos de Isabel II (4)

Para terminar la serie de sellos privados de Isabel II, presento éste de una carta, de 1893, escrita en París, donde reside, y dirigida a su hermana, Luisa Fernanda, viuda ya desde 1890.

Es un nuevo modelo de sello en forma de medallón o sello de lacre, pues en las dos variedades se realiza. El de la reina es de la primera forma, una especie de medalla coronada, en relieve. En el Archivo existen otros sellos similares de la familia. Luisa Fernanda tiene uno muy bonito, igual que su sobrina y nuera Eulalia. Debíó de ponerse de moda en la década final del siglo XIX.

Aunque no estoy comentando nada del contenido de la correspondencia porque sólo intento presentar los sellos, no deja de sorprenderme esta mujer, la "reina castiza", con sus encabezamientos de carta: "Queridísima hermana mía de mi corazón".



Éste es el sello. Magnífico. Un diseño y una realización perfecta. En el medallón, con una bella caligrafía, "Ysabel Segunda". Han pasado casi treinta años de su derrocamiento y la monarquía, en la familia de los Borbones, con su nieto Alfonso XIII, está consolidada. Ella, con orgullo, ya puede decir, en su sello, que ha sido reina de España.



Cierro esta entrada con la otra variante de este sello, en vez de la medalla o medallón, la imitación de la impronta del sello en lacre. Ya lo hemos visto en las entradas de los sellos de la ciudad de Sevilla.

La Infanta Luisa Fernanda utiliza uno de este tipo, pero el que incluyo, para enlazar con los sellos de Rafael Esquivel Vélez, es el del hijo de éste, que fue el secretario personal del Duque de Montpensier, desde la década de 1870. Me estoy refiriendo a Rafael Esquivel Castelló.

En otra entrada anterior (julio 2009) ya he hablado de este secretario. Ahora sólo quiero hacer notar un detalle para diferenciarlo del padre. Los dos escriben muchísimo, el hijo incluso más que el padre, porque lleva todos los asuntos de la Casa y despacha con todos los secretarios, intendentes y empleados. Pero mientras que el padre no era un empleado del Duque y, por lo tanto, utilizaba su propio papel, y de ahí la cantidad de sellos que he podido ofrecer, el hijo sí lo es y sólo utiliza papel timbrado de la Casa. El único sello que he encontrado de él es éste, de 1893. Ya no es secretario del Duque, fallecido, y ahora es uno de los albaceas testamentarios que, en Madrid, se encarga de todo lo referente en esta ciudad del tema de la herencia del Duque.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Imagen corporativa de Sevilla (IV)

Este otro sello lo he encontrado en el plano de 1890 de la carpeta de Planos de Sevilla, ya citada, pero con anterioridad lo había localizado en el Diploma que el Centro de Bellas Artes le dedicó a Dª Luisa Fernanda, en 1895. En la entrada inicial de la serie dedicada a la Torre del Oro ya presenté ese documento y ahora ofrezco sólo el detalle concreto, situado en la parte inferior derecha.



Y éste es el que aparece en el Plano de Sevilla de 1890. Aquí se puede analizar mejor que en la pintura.



Es otro diseño muy diferente, que yo calificaría de muy historicista, dentro de la corriente neo-gótica, muy popular en este fin de siglo. En un medallón central, como si fuera un sello de lacre medieval, se presentan a los conocidos personajes como si fueran estatuas dentro de un retablo gótico, cada uno bajo un arco diferente, siendo el del rey Fernando III el central y más alto. Alrededor y en latín (con incorrecciones que no vienen al caso) se puede leer “S(igillum): Concilii: Nobilissime: Civitatis: Ispalensis” (Sello del Consejo de la noble ciudad hispalense). El conjunto se remata con una corona de laurel y las cintas que caen de la misma, mientras que en la parte inferior colgando como si fuera un medallón, el lema conocido de “NO-8-DO”.

Sin embargo, este sello me plantea un problema que no he podido resolver, porque entiendo que, entre los sellos de Rosi-Coromina y de Peleguer y éste, tiene que haber otro intermedio, que no he podido localizar, y del que derivan algunos de los que presento en las próximas entradas y, por supuesto, este sello de los años 90.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Imagen corporativa de Sevilla (VII)

El tercer modelo pertenece al último lustro del siglo XIX. Es un pequeño sello o membrete para la correspondencia particular del Alcalde, y tiene la particularidad de usar el color, azul o rojo, de forma bastante atractiva y elegante.

Se corresponde en su diseño con los sellos de principios de la década de 1880, que examinamos en la quinta entrada de esta serie, que también era para los asuntos de la propia Alcaldía. Ahora tienen una forma más alargada y esbelta y con la nota de color resultan mucho más vistosos y atractivos.

El que tenemos aquí corresponde a un documento del año 1895. Por su pequeño tamaño no se ha cuidado el interior del óvalo que, visto de cerca y con lupa, nos permite observar algo parecido a las figuras del rey y los obispos. Es curioso comprobar que ahora el rey parece que tiene la espada otra vez en la mano derecha y la esfera en la izquierda.



Este segundo sello es del año 1896 y queda mejor definido lo esencial del interior del óvalo. Claramente se observa la imagen del rey Fernando III con la espada en la mano derecha y debajo la leyenda “NO-8-DO”, aún siendo muy pequeño todo el conjunto. Tanto que no me di cuenta, antes de escanear el documento, de esas fibras de celulosa adheridas a la figura de uno de los obispos. Sólo cuando lo he insertado en el blog y lo he visto aumentado en la pantalla del ordenador me sorprendió ese descuido, pero confieso que a simple vista no lo pude advertir en su momento.
Lo que a lo mejor en la imagen escaneada no se puede valorar bien es la calidad de la impresión. Las letras de alrededor del óvalo tienen relieve al igual que las que están debajo del sello.

Presento primero el documento completo para que puedan captar las proporciones del sello



Y ahora el detalle del sello



El último de esta serie es éste recogido de un documento de 1898. El conjunto es casi exactamente igual que los dos anteriores, aunque se puedan observar pequeñas variaciones sin importancia.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Calle Sierpes: Abanicos, Sombrillas, ... (6)

En la década final del siglo ya no hay constancia de la tienda de la Viuda de Vides, y aparece una nueva en la calle Sierpes: la de J. M. Martínez Bosch, que se titula "sucesor de Colomina y Domínguez". Según esta factura de 1892, está situada en el número 64. Señal de los nuevos tiempos son los escudos y leyendas de las esquinas superiores que dicen, en uno, "privilegio de invención" y, en el otro, "marca registrada", es decir que sus productos son exclusivos y protegidos por los derechos de autor.



De cinco años después, 1897, es la siguiente, exactamente igual que la anterior, pero corregida con un sello de tinta azul que apenas se puede apreciar en la imagen. Sobre las iniciales de J. M. (Martinez Bosch) se ha estampado el nombre de Carmelo, y sobre la palabra "sucesor" (de Colomina y Domínguez) se ha puesto "antigua casa". Ahora el número de la tienda es el 66, en la misma calle.



La verdad es que estos dos documentos contradicen una versión bastante extendida sobre la instalación de la tienda de D. Carlos Rubio, es decir, la Casa Rubio, a finales del siglo XIX. En La Sevilla de los Montpensier (Focus, 1997), página 92, por ejemplo, hay una fotografía antigua, de la Hemeroteca Municipal, en la que se ve la fachada de la tienda con el rótulo "Carlos Rubio" y, al lado, el número de la calle, el 66. En el pie de la foto se nos dice que es de, aproximadamente, 1890 y, es evidente, que como mucho sería posterior a 1897.

Pero al mencionar a la famosa Casa Rubio del siglo XX, no quiero dejar pasar un detalle. En el artículo de D. Julio Domínguez Arjona sobre esta casa (http://www.galeon.com/juliodominguez/2005/caru.html) se fija en los detalles de los balcones. Le cojo prestada una de esas fotografías



y la comparo con los adornos laterales de las facturas de Vides-Santigosa. Yo, desde luego, no creo en las casualidades. El motivo utilizado por el taller de Santigosa en la factura es muy acertado y se nota en la pervivencia de estos pequeños detalles.



Incluso mi sorpresa ha sido mayor cuando hace unos días repasando unos legajos correspondientes a las propiedades de los Duques en Bolonia, encontre la factura que ahora presento de esta ciudad



También puede ser una casualidad, o un motivo repetido en toda Europa, pero no me extrañaría que hubieran contactos entre tiendas similares de Sevilla y Bolonia que tenían que atender a los Duques y que podían copiarse ideas.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Bazar Sevillano, años 90

¡¡Y ésta es la última de esta serie del Bazar Sevillano!!

Ya la he ofrecido en el remate de la colección de facturas dedicadas a la Torre del Oro. Me pareció tan interesante, que no he dudado en ofrecer esta otra serie, dedicada exclusivamente al Bazar Sevillano, sólo para verla dentro de la propia evolución de este comercio.



Es la vuelta a los orígenes en cuanto a la simplicidad del mensaje escrito: sólo el nombre del comercio y sus propietarios. Ni domicilio, ni productos, ni siquiera un slogan o lema. Nada, absolutamente nada. Pero el mensaje visual es una maravilla, porque realmente es un mini-cartel publicitario, o un pre-cartel. En grande y en color llamaría la atención en cualquier lugar que se colocara.

Ahí queda, porque merece la pena contemplar esta pequeña, o ¿menor?, obra de arte.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Torre del Oro: Prólogo

En esta serie que inicio ahora de ocho facturas distintas que tienen como imagen representativa la Torre del Oro, voy a presentar como prólogo este detalle de un Diploma que le entregó el Centro de Bellas Artes de Sevilla a la Duquesa Viuda de Montpensier en los años 90, más en concreto en 1895. Me parece interesante ofrecer estos detalles de la pintura que sirve de fondo al Diploma, con esa vista tan sugerente y, a la vez, inédita del río y de Sevilla.



Es la imagen de la parte inferior del Diploma que ahora presento completo. Tiene el tamaño algo mayor de un A3, y, por lo tanto, el detalle viene a ser algo menor del tamaño de una cuartilla.



Lástima no conocer su autor porque la calidad del trabajo es realmente notable, por eso incluyo otro pequeño detalle del medallón superior donde está recogido el retrato de Dª Luisa Fernanda, con las inciales M.L.F. I.D.E. (Mª Luisa Fernanda Infanta de España).

viernes, 6 de noviembre de 2009

Torre del Oro (y 8)



Ésta es la última imagen, 1893, que presentamos. Es la más moderna y cierra esta serie como la comenzamos, es decir, con una vista general de Sevilla. Sólo que han pasado cuarenta años entre la primera y ésta y los años no han pasado en balde. Son totalmente distintas. Nada que ver una con la otra.

Es una vista de Sevilla muy pictórica, en la que la fidelidad a la realidad pasa a un segundo plano. No obstante se visualiza, o se adivina, sin ninguna duda, la Giralda, la Torre del Oro y el puerto, los símbolos de la ciudad que tan apropiados son para un bazar que se titula con el gentilicio "Sevillano".

Contrasta esta factura con todas las anteriores y, también, con las del propio Bazar Sevillano que fueron siempre muy simples, hoy diríamos muy minimalistas. Tanto que sólo ponía, con grandes letras, el título de la marca comercial y, en letras muy pequeñas, el nombre del propietario, "Teodoro Arcimis". Cuando en torno al año 1870 pasa a manos de "Ramos y Moreno" se alegra un poco más, pero muy poco, y ahora en los años 90, propiedad de "Ramos Hermanos" nos sorprende con esta agradable viñeta, tan vistosa y tan acorde con las corrientes artísticas del momento.

Estamos a finales de siglo, 1893, y se notan las nuevas tendencias pictóricas, el impresionismo, y el incipiente estilo arquitectónico regionalista presente en ese arco híbrido, de herradura angrelado, que sirve de marco a la vista de la ciudad, como se observa en la viñeta que he recortado y limpiado aquí, para poder disfrutar de esta pequeña joya, de ese arte menor que es la publicidad.



Lo que no ha cambiado es la sobriedad del mensaje escrito: "Bazar Sevillano" y el nombre de los propietarios. Ni el domicilio, ni sus especialidades, ni ningún otro detalle. Sólo en una muy posterior, ya de 1909, pone un añadido que dice donde tiene una sucursal.

miércoles, 22 de abril de 2009

Sombreros



Es el año 1892 y se nota la evolución producida en el diseño de las facturas desde las de la Sombrerería de la Campana de Sánchez y Compañía hasta ésta de Porcinai, pasando por las de Bunout.
En ésta que podemos contemplar se utiliza un nuevo procedimiento, la cromolitografía (no soy experto en el tema, pero creo que se llama así), que permite el color y otras posibilidades y, por tanto, le da un aspecto mas vistoso. De esta forma en estas entradas hemos visto las primeras facturas de Sánchez que utilizan procedimientos tipográficos propios de la imprenta tradicional, a las de Bunout que ya hacen uso de la litografía, a ésta de Porcinai con un sistema más avanzado.

Otro detalle a destacar es un nuevo traslado de domicilio. Desde la Campana (las de Sánchez), a Sierpes 13, de aquí a Tetuán 43 y ahora en esta misma calle pero en el número 24.